EL DESCORCHE EN TORIL

Foto: Ventura. Finca La «Herguijuela».

La dehesa de Toril, en Cáceres, es tierra de alcornoques, de donde se saca el corcho. Un material natural, que se extrae cada diez años, aproximadamente, a principios del verano, pues es la época ideal, porque como consecuencia del calor, es mas fácil que se separe el corcho del árbol, pues el arbol se contrae y el corcho se dilata, y sale prácticamente limpio.

Foto: Ventura. Finca La «Herguijuela».

De las grandes planchas, saldrán los tapones, utilizados para el envasado de los grandes vinos y de los descartes, llamado, «bornizo», saldán otros productos , como son: conglomerados, carteras, bolsos, paraguas, calzado, etc.

Aunque explicado así, parece simple, requiere tener una gran pericia y tener mucho cuidado de no dañar la «madre» del arbol.

Foto: Ventura. Finca La «Herguijuela».

Los «sacadores», asi llamados, se agrupan en cuadrillas de dos o tres hombres dirigidos por el «manijero». Todos ellos utilizan un hacha en forma de media luna. La punta sirve, como si fuera un cutter, para el corte de las planchas y con el otro extremo, en forma de cuña, sirve para hacer palanca y levantar el corcho poco a poco.

Foto: Ventura. Finca La «Herguijuela».

Verles trabajar resulta hipnótico; cómo se fijan en cada arbol, para decidir por qué lado empezar a «desnudarlo».

Una vez descorchado, vemos de un color naranja intenso, la «madre» del árbol, que es la responsable de ir creando la capa exterior para su protección.

Foto: Ventura. Finca La «Herguijuela».

Según se van sacando las planchas, se van dejando a los pies del árbol y otra cuadrilla las recoge y las traslada para su clasificación, dejándolas secar para que pierdan su humedad.

Video: Ventura

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